miércoles, junio 18, 2008

Todas son unas putas

Los hombres resolvemos las cosas a ostias, como debe ser. Y los negros y los gitanos a navajazos.

La Ministra de Igualdad ha puesto en marcha un teléfono que a los hombres nos ayuda a resolver los asuntos pacíficamente, que busca un nuevo modelo de masculinidad desconocido hasta ahora. ¿Cuándo va a sacar ese teléfono para negros y gitanos? ¿Es que ellos no son violentos? ¿Es que los moros no violan a las mujeres blancas?

Los hombres pegamos a nuestras mujeres, sí. Y las mujeres son todas unas putas. ¿Un teléfono para que las ayude a ser castas para cuándo?.

Menuda sarta de burradas acabo de soltar. Pero me alegro de haberlo hecho. No es sarcasmo, no crean. Es que soy hombre y, siguiendo mi naturaleza, iba a maltratar a una mujer. Menos mal que tengo un blog con el que me implico y comprometo para conocer mi nuevo rol en el siglo XXI. Mi nuevo rol de maltratador, supongo, por que es la primera vez en mi vida que oigo que, desde el gobierno, se me acusa de que "mi modelo de masculinidad", si es que yo tengo de eso, es el de un maltratador:

"Contribuir con políticas preventivas a otro modelo de masculinidad, desde el que establecer las relaciones de pareja sobre unas nuevas referencias. La implicación y el compromiso de los hombres en esta lucha es imprescindible. En este sentido vamos a promover el debate y la reflexión sobre los nuevos roles de los hombres y la sociedad del Siglo XXI. Pondremos en marcha un teléfono de información para los hombres que les ayude, entre otras cosas, a resolver de forma pacífica las cuestiones surgidas en el conflicto de pareja en vez de recurrir a la violencia"

Sarcasmos aparte: Mi modelo de masculinidad puede que no sea perfecto, pero no se parece en nada al de un maltratador. Mi relación de pareja está perfectamente encauzada y jamás he resuelto ningún conflicto de pareja ni ningún otro recurriendo a la violencia, por lo que mi colaboración para acabar con la violencia doméstica no sólo no es imprescindible, sino que es absolutamente innecesaria.

Cambien masculinidad por negritud y "los hombres" por "los negros". Verán como quedan las palabras de Aido.

Bibiana Aido es un desastre aun más magnífico que Carme Chacón. No basta con que, como si tuviera quince años, quiera incorporar en su discurso reivincidaciones de lenguaje que no tengan que ver con el asunto que trata, no basta con que se exprese leyendo frases cortísimas, ahora nos da un teléfono a los hombres, no a los maltratadores, sino a los hombres en su totalidad, para que cambiemos nuestro modelo de masculinidad y resolvamos los conflictos pacíficamente.

Tiene cojones que una ministro tan agresivo y tan sexista sea ministra de igualdad.

Luego dicen que si los de derechas se ríen de nosotros. Pues claro que se ríen coño, es que tiramos piedras contra nuestro propio tejado.