Todos recordareis a Slobodan Milósevic. Sé que algunos de los que leen esto lo recordarán como un hijo de puta y sé que alguno de los que lo lee lo recordará como un libertador. Yo soy de los primeros, pero eso no cuenta. Lo importante es que a los primeros es a los que voy ya que los segundos entenderán perfectamente lo que quiero decir con el presente artículo.
Slobodan Milósevic causó 50.000 muertos con la represión a Kosovo. Un Kosovo que en los mapas actuales se dibuja independiente. ¿Eso era una guerra? Según los que lo recuerden como un libertador, sí. Según los que le recordamos como un hijoputa, eso era un genocidio.
Josu Ternera, ese nazi vasco que seguro que conoceis todos, ha matado a 25 personas. 50.000 vs 25. Ternera es una monjita al lado de Milósevic. Milósevic juega en otro campo, en una división más alta. Ternera es un terrorista. Es mucho más que delincuente común, pero mucho menos que genocida. En genocidas tenemos a gente mucho más peligrosa que Ternera, que Otegui, que el de la niña aquella, Mariluz.. en genocidas tenemos a gente como Hitler, como Stalin, como Pol Pot, como Mao etc. Y ahora tenemos uno nuevo: George Bush.
Pero aparquemos a George Bush - ya volveremos a por él- y volvamos a mirar otra vez a ETA. ETA tiene algunos voceros. Periódicos peligrosamente equidistantes. Humorísticos algunos si no fuera por lo terrible (o quizá precisamente por ello). Me partiría de risa con eso que puso uno, lo de que unas balas habían impactado en un hombre, si no fuera por que esas balas las ha disparado alguien para matar a alguien. Esos periódicos son deleznables. Como ETA.
Y si lo son por ser voceros de un terrorista, ¿No sería peor un periódico que cambia las noticias de un genocida y que calla aquellas que le perjudican? Imaginen un periódico que hablara bondades de Milósevic. ¿Se imaginan a El País diciendo que Milósevic es un presidente que lucha por la libertad de alguien? ¿Se imaginan a El Mundo hablando con respeto de Milósevic? Pues imaginenselo. Es muy sencillo. Sólo tienen que cambiar a Milósevic, autor de 50.000 muertes, por George Bush, autor de 90.000.
Ningún periódico de España, (a excepción de Público, claro, el único periódico serio de este país de pandereta) ha dicho ni mu de que trastocara pruebas para invadir Iraq.
Ahora, todos esos neocon, todos esos votantes del PP que decían que Saddam y Al Qaeda tenían vínculos, que Saddam tenía ADM´s, que había hecho esto o lo otro se quedan con que era un hombre malísimo y había que eliminarle. 90.000 muertos para eliminar a un solo hombre. Un conflicto, que dicen los proetarras. Una guerra democratizadora, que dicen los del PP. La misma mierda. Con la diferencia de que una mata a 25 personas al año (tirando por lo alto) y otra a 25.000.
¿Cuantos norteamericanos vale la muerte de George Bush? ¿Un WTC? ¿Dos?
Ninguno. Pero ya es hora de que corten sus alas. No estaría mal que, si no cerrasen, dieran un aviso a periódicos voceros del genocida. Aquí en España ya les conocemos todos: El País, El Mundo, el ABC. Todos esos que celebran (yo también lo celebro) el cierre de periódicos proetarras bien estarían cerrados antes de reirse de casi 100.000 muertos.
La verdad es que estoy absolutamente seguro de que dentro de 25 años, en otra fase histórica, todos habremos caido en lo políticamente correcto. Ese políticamente correcto del que tanto se queja Pérez Reverte es edulcorado y horrible. Pero probablemente una corrección política extrema termine haciendo que nos horroricemos de las barbaridades de este siglo. Estoy seguro de que dentro de 100 años nuestros descendientes, con problemas de salud a montones por nuestra culpa, piensen en el hombre que destruía la tierra y que dejaba a asesinos múltiples como Bush, Aznar y Blair impunes como una época tan obscura o más que la edad media más cerrada.
Será una época de correción política extrema, en la que una mujer vestida de novia podrá ir por los lugares más peligrosos del planeta y volverá feliz a su casa. O cientos de niños podrán ir a los lugares santos y allí estarán hasta que un alma caritativa les adopte y les convierta o les haga volver, con un palmo de narices, pero bien alimentados y también felices. Y algunos querremos matarla a ella y matarles a ellos por su mera existencia. Pero no diremos ni eso. Y viviremos amargados, pero viviremos. Y quizá nos desamargue que tanta gente, idiota o no, viva feliz, aunque no pida permiso.
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2 comentarios:
Cuanta razón tienes, especialmente me permito agregar que al parecer, tantas muertes parecen no tener precio. Algunos creen que se pagan con targeta de crédito (hará eso George?) en fin, saludos, y nos leemos!!
Ahora que lo releo veo que me ha quedado un poco pobre, mal enlazado. Vaya vaya.
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