"Hasta aquí hemos llegado", "una parte importante volvió a la calle definitivamente y ya no ha vuelto a casa". Esas palabras dice Losantos sobre el asesinato de Miguel Ángel Blanco.
Recuerdo el 14 de Julio como el día en el que la policía local vasca se quitaba las máscaras, en el que tenían que proteger a ETA de los ciudadanos y no al revés.
Dos años después, Aznar acercaba presos y prometía generosidad con ETA y con sus presos.
¿Merecía la pena esperar dos años para ceder al chantaje de los terroristas y apagar la furia que se había encendido contra ellos? ¿Merecía la pena quitar un grupo terrorista para poner un Movimiento de Liberación?
Creo que, en el caso de que la tuviera, la muerte de Miguel Ángel Blanco recaería para siempre sobre la conciencia de Aznar.